lunes, 25 de marzo de 2013

REFLEXIONES DE LILIAN THURAM


            El pasado domingo 24 de marzo el diario El País publicaba una fantástica entrevista al exfutbolista francés Lilian Thuram, campeón del mundo con Francia en 1998 y de Europa en 2000.  En ella habla de racismo, de la actualidad de las selecciones francesa y española, de la falta de humildad como clave de la caída de la selección francesa y de su amor al fútbol, haciendo especial hincapié a su paso por el Barcelona:

            “Siempre [he disfrutado del fútbol].  Nunca he olvidado el niño que era cuando soñaba con jugar al fútbol.  Muchos lo olvidan cuando llegan a profesionales.  Yo nunca.  Cuando miraba mi apellido en la camiseta, era siempre un sueño.  Cuando llegué al BarÇa, a los 34 años, que para mí era increíble porque era viejo, y vi cómo jugaban, me pregunté: “¿Yo, qué cosa hacía antes?”  Me pareció el verdadero juego del fútbol.  Ahora puedo decir que me he sentido un verdadero jugador por haber estado en el Barcelona.  Fue un pecado no haber llegado más joven, porque con 34 años estaba muy condicionado después de diez temporadas en Italia”.

            Thuram jugó en el Barcelona de Rijkaard, un equipo excelente, y compartió vestuario con algunas de las estrellas actuales, pero también vivió algunas deficiencias de aquel equipo inexistentes en el de hoy.

Estas reflexiones se asemejan mucho a las que hizo Javier Mascherano pocos meses después de su llegada al Barcelona de Guardiola, cuando afirmaba que para salir adelante satisfactoriamente en esta nueva experiencia debía, no solo aprender una enorme cantidad de cosas nuevas y fantásticas, sino desaprender casi todo lo que previamente sabía del juego del fútbol.

domingo, 6 de enero de 2013

Individuo inductivo y Santiago Solari

  El argentino Santiago Solari fue un muy buen jugador que quedó siempre a la sombra de los grandes futbolistas que formaron aquel Real Madrid "galáctico".  Fue un hombre paciente, que supo esperar sus momentos para demostrar su calidad durante varias temporadas.  Ahora que escribe en el diario El País con tanta elegancia y sabiduría es fácil comprender por qué nunca se le oyó decir una palabra más alta que otra y aceptó con paciencia su rol dentro de la plantilla.

  Podría citar multitud de frases con las que nos ilustra cada semana.  Esta vez me quedo con el artículo que escribió el pasado miércoles 2 de enero con ocasión del reconocimiento de los lectores hacia la Eurocopa como acontecimiento del año.  Habla así sobre la selección española:

  "Sin embargo, España, que tanto debe a esos nombres [anteriormente se había referido a Casillas, Xavi, Iniesta, Luis Aragonés, Vicente del Bosque e, incluso, Frank Rijkaard] empezó a ser campeona mucho antes que ellos.  A estos éxitos, como a las cuentas de un collar, los atraviesa y mantiene unidos un ideario.  Ese ideario, ese hilo considera al individuo como totalidad, al futbolista como dueño del fútbol y a la pelota como centro de su universo.  Entiende al jugador no como medio sino como ser autónomo y a la compleja misión del entrenador como liberador de talento.  Considera al sujeto que aprende como un protagonista indispensable de su propio aprendizaje, generando situaciones donde se favorezca la reflexión para que, lejos de métodos academicistas, encuentre un espacio para procesar y encontrar sus propias soluciones y respuestas.  Está abierto al liderazgo participativo, valora los métodos inductivos, tiene en cuenta en todo momento la diversidad y considera que, en un deporte con una realidad difícilmente segregable, donde se conjuga a cada paso lo físico, lo técnico, lo táctico, lo cognitivo y lo psicológico, el mejor entrenamiento es el integrado".

  Como educador, como entrenador y como deportista, no puedo estar más de acuerdo.  Por todo ello, los españoles nos sentimos orgullosos de nuestra selección y los amantes del fútbol adoramos tanto al equipo nacional como al FC Barcelona.

  Merece la pena desgranar los conceptos básicos del texto:
1. Ideario.
2. Pelota como centro.
3. Individuo autónomo y con personalidad.
4. Futbolista como dueño.
5. Aprendizaje, procesamiento y reflexión.
6. Participación.
7. Inductivismo, lejos del academicismo.
8. Deporte como realidad integrada.

  No solo es verdad todo lo que dice Solari en tan poco espacio, sino que hay que ser muy perspicaz y poseer una alta sabiduría para percibirlo.  Por tanto, no solo como español ni como amante del fútbol, sino también como madridista, hastiado de modelos economicistas, academicistas y resultadistas, me opongo a la contratación entrenadores del perfil que habitualmente suenan para el banquillo madridista y presento mi candidatura a favor de Santiago Solari.

martes, 18 de diciembre de 2012

Monumento al fútbol

El entrenador de fútbol, comentarista televisivo y ex-jugador del Athlétic, Manu Sarabia, hace hoy esta reflexión en el Diario El País en relación con la bárbara superioridad del FC Barcelona esta temporada:
"Es muy fácil.  Estamos ante el mejor equipo de la historia.  Es el trabajo de muchos años después de imponer un estilo con Cruyff que se ha ido perfeccionando.  Han tenido la paciencia de esperar la llegada de una camada de futbolistas insuperable.  Hasta hace algunos años, el fútbol resultadista, que trataba de no encajar goles, ganar por la mínima y de cualquier manera, parecía el único que garantizaba resultados.  España y el BarÇa han demostrado lo contrario, que se puede ganar haciendo disfrutar a la gente.  Los que dicen que el BarÇa aburre con su juego son o sus enemigos o gente a la que no le gusta el fútbol.  Y a esos les preguntaría: ¿Qué les parecería si su equipo ganara jugando como el BarÇa?"

  Estoy totalmente de acuerdo y, como muestra, añado este vídeo que he editado con los mejores momentos de la segunda parte de la final de la Liga de Campeones 2010-2011 contra el Manchester United.  Sinceramente, nunca vi nada igual.



sábado, 10 de noviembre de 2012

Brasil 1982

  Algunos equipos quedan en la memoria para siempre.  La mayoría de ellos fueron grandes triunfadores, equipos campeones del mundo o de Europa, pero otros no llegaron a triunfar.  En el Mundial de España 82, Brasil no fue capaz de superar la segunda fase, en la que quedó encuadrada en un grupo con Argentina y el futuro campeón, Italia.
  De este modo, la para muchos, mejor selección brasileña de la historia; aquella que, para otros, mejor fútbol ha desarrollado en el subcontinente sudamericano; el, para otros muchos, mejor fútbol que jamás se haya practicado en un Campeonato del Mundo, no alcanzó siquiera el cuarto puesto.
  Mucha gente dice que nadie se acuerda del segundo; pocos, en cambio, se olvidarán de la selección brasileña de 1982.


domingo, 4 de noviembre de 2012

CONTINUIDAD DEL FÚTBOL MÁS OFENSIVO EN EL CAMP NOU


            Tito Vilanova ha decidido continuar plenamente el estilo con que el Barcelona nos ha deleitado estos últimos años.  Ayer venció al Celta por 3-1 en un gran partido, ofensivo por ambos bandos, pero sobre todo, un torrente de caudal ofensivo por parte de los azulgranas.

            De inicio, el Barcelona apostó por un sistema de juego 3-4-3, ese sistema que parecía completamente desterrado hace algunos años, pero que ya recuperó Frank Rijkaard para el Barcelona en algún partido, y que utilizó magistralmente Guardiola, en varias ocasiones.  Lo más llamativo fue la utilización de sus jugadores en la primera línea, que estuvo formada por Adriano, Mascherano y Jordi Alba.  Hay que recordar que ninguno de los tres son defensas en origen.  Adriano era un extremo, que habitualmente jugaba por la izquierda para aprovechar su recorte y disparo con la pierna derecha, reconvertido a lateral en el Sevilla, y con capacidad para hacerlo en ambas bandas.  Jordi Alba era otro veloz extremo zurdo, ya reconvertido en lateral durante su etapa en el Valencia y en la selección española.  Pero, ninguno de los dos lo había hecho en una defensa de tres y, menos aún, como ha sucedido con Adriano, de central.  El caso de Mascherano ya no sorprende.  Se trata de un jugador poco constructivo como “5” para aglutinar todo el juego ofensivo que se le exigía en la selección argentina.  Al quedar acompañado por otro centrocampista más ofensivo, mejoró sus prestaciones pero siempre como un medio recuperador de balones.  Guardiola tuvo muy claro lo que quería de él: aprovechar sus dotes defensivas, su sacrificio, su inteligencia y sus posibilidades para sacar el balón jugado desde atrás, eso sí desde muy atrás, algo completamente novedoso para él, como también lo es convertirse en el eje de una defensa en la que no le acompaña ningún otro central.

            Para mayor gloria de esta línea defensiva, el 1-0 lo marca Adriano, dejando su lugar en una defensa con solo tres jugadores.  ¡BRILLANTE!  En el segundo tiempo el equipo cambió a defensa de cuatro, por lesión de Adriano y dio entrada a Dani Aves, mucho más descuidado tácticamente, lo que requería un refuerzo en la parte trasera.  Pese a todo, parece poco probable ver al lateral izquierdo (en este caso, Jordi Alba) marcar el tercer gol, haciendo una incorporación y desmarque más propios de un delantero que de un defensa.  ¡BRILLANTE!

            La línea de cuatro en el centro del campo estuvo ocupada por las tres grandes maravillas de la cantera barcelonista: Busquets, como apoyo al eje defensivo; Xavi, para dirigir y oxigenar cada acción; Fábregas, para dotar de fantasía al juego, en su mejor momento desde que volvió al Barcelona; e Iniesta, el jugador que jamás lo hace mal, y que dio un soberbio recital en el desmarque y la llegada a línea de fondo para facilitar el juego de los compañeros.  ¡BRILLANTE!

            Poco importó que Messi no tuviera su mejor día, que no marcara, porque Pedro y Villa hicieron otro partido para enmarcar: diagonales, apoyos, remates, triangulaciones, taconazos, … formaron parte de su BRILLANTE actuación.

             Podemos considerarnos afortunados: después de tres años de guardiolismo, el Barcelona nos sigue regalando fútbol.  Gracias Tito.


domingo, 23 de septiembre de 2012

"Equipo trabajado"

  Oigo ayer, una vez más, a un comentarista técnico hablar de equipo "muy bien trabajado" para referirse a aquel que tiene claras sus ideas en el juego defensivo pero que no sabe qué hacer con el balón en los pies.  Dicho equipo perdió por 2-0.  ¿No será que el equipo bien trabajado será el que tira paredes, triangula y encuentra el camino del gol? ¿No será mucho más difícil de trabajar la construcción que la destrucción?
  Como les gusta a muchos aquello del equilibrio cuando solo se equilibran para defender pero no para atacar, cuanto les agrada aburrir a los jugadores en los entrenamientos en lugar de ofrecer armas para derrotar al adversario y para hacer de esto algo más bonito.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Ingeniero Superior en Estética Futbolística


Por motivos poco claros hay entrenadores a los que podríamos clasificar como de alto perfil (Capello, Mourinho, Benítez, Ancelotti, Scolari) más allá de sus logros deportivos, mientras otros son de bajo perfil, también con independencia de sus éxitos.  A este segundo grupo pertenece el chileno Manuel Pellegrini.  Mientras los primeros reciben todos los elogios de la prensa internacional y tienen sobre la mesa jugosas ofertas (económicas y deportivas) de los principales clubes del mundo, los segundos han de pelear por hacerse un hueco día a día y demostrar cada semana que son válidos.  Los primeros cobran más que sus jugadores, los segundos tienen que sacar a flote deportivamente los barcos que se hunden (como Del Bosque en el Real Madrid, Míchel en el Sevilla, Mel en el Betis o el propio Pellegrini en el Málaga).  Mientras a los primeros les fichan una pléyade de estrellas mundiales arrasando el mercado e imponiendo su poderío sobre el resto de clubes (cuán amargamente se quejan si no llega algún refuerzo), los segundos deben lidiar con lo que haya (aunque no haya banquillo o se venda a Kanouté o a Cazorla).

            Manuel Pellegrini llegó al Real Madrid en la temporada 2009-2010 de la mano de Jorge Valdano ante la imposibilidad de fichar a un entrenador de perfil alto, como deseaba Florentino Pérez.  Llegó al club avalado por el estupendo rendimiento obtenido en el Villarreal, al que llevó a las semifinales de la Liga de Campeones y a un subcampeonato liguero, realizando además un fútbol preciosista y de calidad, únicamente igualado en el mundo por aquel entonces por el Barcelona, el Arsenal o la selección española.  Cuando inicia su proyecto debe enfrentarse a un Barcelona, campeón de todo y con el proyecto de Guardiola a pleno rendimiento.  En pocos días el club vende a dos fabulosos futbolistas con los que él contaba a cambio de un vestuario lleno de esas súper figuras mundiales que tanto gustan a Pérez.

            Por algún extraño motivo, quizás por aquello del perfil, recibió sonoras críticas por parte de un sector del madridismo, en especial los seis o siete columnistas de escasa calidad periodística y menos aún futbolística, así como el entonces director del Diario Marca (omito sus nombres pues no merecen su consideración aquí).  Este panfleto deportivo se dedicó a ningunear al chileno (como hizo su presidente), llamarle despectivamente “ingeniero” (la ignorancia hace que algunos piensen que el fútbol es una cuestión de machos, alejada de los pupitres y del conocimiento) y a perseguirle ante cada mal resultado, que para su desgracia se produjo en muy pocas ocasiones.  Mediada la temporada iniciaron una campaña para encontrar un nuevo entrenador y lanzó una encuesta entre los seguidores madridistas que supuestamente apostaban por aquellos técnicos de alto perfil.  Esta encuesta era una auténtica estafa puesto que los madridistas no lectores de Marca no estaban siquiera al tanto de que hubiera gente en contra de Pellegrini.  El día que el Barcelona ganaba su segunda liga consecutiva, este diario titulaba en grandes letras: “Estás despedido”.  Por supuesto, pocos días después, y ante la sorpresa de buena parte de los aficionados del Real Madrid, Pellegrini era despedido.  El linchamiento continuó cuando se incorporó a la disciplina del Málaga.

            Sin embargo, fiel a su estilo humilde y callado se dedicó a trabajar y a seguir fiel a su propuesta.  Pellegrini no pudo dar al Madrid la calidad que ofreció en el Villarreal ni tampoco la que está dando al Málaga (quizás porque en el Bernabéu solo gusta ganar y ver a gente “que le echa huevos”, lugar donde los buenos tienden a ser pitados).

            El Málaga se ha clasificado para jugar la Liga de Campeones y ayer, en su primer partido, ofreció todo un recital de fútbol.  Ya me gustaría ver a su antiguo equipo un repertorio tal, tanto en número como en variantes, de desmarques, paredes, cambios de orientación, triangulaciones y movilidad de los jugadores durante el ataque estático.  La incorporación de jugadores a líneas posteriores, el trato al balón, el ritmo de juego, el sinfín de acciones uno contra uno forzadas en situaciones de peligro, confieren a este Málaga un lugar entre los grandes del fútbol de calidad.

            Reconozcamos a Pellegrini su mérito (en Málaga es aclamado y adorado por no haberles dejado tirados en un momento crítico como el que sufren) y sigamos disfrutando.