Oigo ayer, una vez más, a un comentarista técnico hablar de equipo "muy bien trabajado" para referirse a aquel que tiene claras sus ideas en el juego defensivo pero que no sabe qué hacer con el balón en los pies. Dicho equipo perdió por 2-0. ¿No será que el equipo bien trabajado será el que tira paredes, triangula y encuentra el camino del gol? ¿No será mucho más difícil de trabajar la construcción que la destrucción?
Como les gusta a muchos aquello del equilibrio cuando solo se equilibran para defender pero no para atacar, cuanto les agrada aburrir a los jugadores en los entrenamientos en lugar de ofrecer armas para derrotar al adversario y para hacer de esto algo más bonito.
Porque el fútbol no es solo un deporte, es una forma de vida y una interpretación de la realidad
domingo, 23 de septiembre de 2012
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Ingeniero Superior en Estética Futbolística
Por motivos poco claros hay
entrenadores a los que podríamos clasificar como de alto perfil (Capello,
Mourinho, Benítez, Ancelotti, Scolari) más allá de sus logros deportivos,
mientras otros son de bajo perfil, también con independencia de sus
éxitos. A este segundo grupo pertenece
el chileno Manuel Pellegrini. Mientras los primeros reciben todos los
elogios de la prensa internacional y tienen sobre la mesa jugosas ofertas
(económicas y deportivas) de los principales clubes del mundo, los segundos han
de pelear por hacerse un hueco día a día y demostrar cada semana que son
válidos. Los primeros cobran más que sus
jugadores, los segundos tienen que sacar a flote deportivamente los barcos que
se hunden (como Del Bosque en el Real Madrid, Míchel en el Sevilla, Mel en el
Betis o el propio Pellegrini en el Málaga).
Mientras a los primeros les fichan una pléyade de estrellas mundiales
arrasando el mercado e imponiendo su poderío sobre el resto de clubes (cuán
amargamente se quejan si no llega algún refuerzo), los segundos deben lidiar
con lo que haya (aunque no haya banquillo o se venda a Kanouté o a Cazorla).
Manuel
Pellegrini llegó al Real Madrid en la temporada 2009-2010 de la mano de Jorge
Valdano ante la imposibilidad de fichar a un entrenador de perfil alto, como
deseaba Florentino Pérez. Llegó al club
avalado por el estupendo rendimiento obtenido en el Villarreal, al que llevó a
las semifinales de la Liga
de Campeones y a un subcampeonato liguero, realizando además un fútbol
preciosista y de calidad, únicamente igualado en el mundo por aquel entonces
por el Barcelona, el Arsenal o la selección española. Cuando inicia su proyecto debe enfrentarse a
un Barcelona, campeón de todo y con el proyecto de Guardiola a pleno
rendimiento. En pocos días el club vende
a dos fabulosos futbolistas con los que él contaba a cambio de un vestuario
lleno de esas súper figuras mundiales que tanto gustan a Pérez.
Por
algún extraño motivo, quizás por aquello del perfil, recibió sonoras críticas
por parte de un sector del madridismo, en especial los seis o siete columnistas
de escasa calidad periodística y menos aún futbolística, así como el entonces
director del Diario Marca (omito sus nombres pues no merecen su consideración
aquí). Este panfleto deportivo se dedicó a ningunear al chileno (como hizo su
presidente), llamarle despectivamente “ingeniero” (la ignorancia hace que
algunos piensen que el fútbol es una cuestión de machos, alejada de los
pupitres y del conocimiento) y a perseguirle ante cada mal resultado, que para
su desgracia se produjo en muy pocas ocasiones.
Mediada la temporada iniciaron una campaña para encontrar un nuevo
entrenador y lanzó una encuesta entre los seguidores madridistas que
supuestamente apostaban por aquellos técnicos de alto perfil. Esta encuesta era una auténtica estafa puesto
que los madridistas no lectores de Marca no estaban siquiera al tanto de que
hubiera gente en contra de Pellegrini.
El día que el Barcelona ganaba su segunda liga consecutiva, este diario
titulaba en grandes letras: “Estás despedido”.
Por supuesto, pocos días después, y ante la sorpresa de buena parte de
los aficionados del Real Madrid, Pellegrini era despedido. El linchamiento continuó cuando se incorporó
a la disciplina del Málaga.
Sin
embargo, fiel a su estilo humilde y callado se dedicó a trabajar y a seguir
fiel a su propuesta. Pellegrini no pudo
dar al Madrid la calidad que ofreció en el Villarreal ni tampoco la que está dando
al Málaga (quizás porque en el Bernabéu solo gusta ganar y ver a gente “que le
echa huevos”, lugar donde los buenos tienden a ser pitados).
El
Málaga se ha clasificado para jugar la
Liga de Campeones y ayer, en su primer partido, ofreció todo
un recital de fútbol. Ya me gustaría ver
a su antiguo equipo un repertorio tal, tanto en número como en variantes, de
desmarques, paredes, cambios de orientación, triangulaciones y movilidad de los
jugadores durante el ataque estático. La
incorporación de jugadores a líneas posteriores, el trato al balón, el ritmo de
juego, el sinfín de acciones uno contra uno forzadas en situaciones de peligro,
confieren a este Málaga un lugar entre los grandes del fútbol de calidad.
Reconozcamos
a Pellegrini su mérito (en Málaga es aclamado y adorado por no haberles dejado
tirados en un momento crítico como el que sufren) y sigamos disfrutando.
sábado, 1 de septiembre de 2012
GABRIEL MASFURROLL Y EL ESPÍRITU OLÍMPICO
Es fácil confundir la competición
con el espíritu olímpico, así como nuestros gustos y preferencias en materia
deportiva con el verdadero logro deportivo.
En un país con una cultura deportiva tan mala como el nuestro siempre
resulta reconfortante encontrar ejemplos que circulan en la correcta dirección. Uno de ellos es Gabriel Masfurroll, escritor,
ex vicepresidente del F.C. Barcelona y actual vicepresidente de la Fundación de dicho club,
además de fundador y director de la Fundación Álex, creada en honor a su hijo,
prontamente fallecido y afectado por la anomalía genética de Síndrome de Down.
Gabriel Masfurroll escribe en Diario Marca en una columna llamada
“Cartas a Álex”, en la que se dirige directamente a su hijo a modo de carta y que
cierra con algún entrañable recuerdo del tipo de “t´estimo molt y
t´anyorem”. El domingo 12 de agosto
escribía así:
“Sigo
ensimismado y muchas veces emocionado los JJ.OO. Cada deportista tiene su historia y sus
logros suelen ser proezas para ellos. Sabes bien Álex, que conseguir competir en
unos JJ.OO. no es nada fácil. La
presión, los años de esfuerzo y sacrificio son enormes. Pocos saben lo que esto representa. Me sorprende y desilusiona cómo “desde fuera”
solo se valoran las medallas y a veces si no son de oro, parece que has
fracasado.
¿Sabes Álex? Hemos
creado una sociedad donde solo valer ser el mejor, donde ser segundo o tercero
por no hablar de posiciones peores, ya se considera un fracaso. Está claro que ganar y conseguir la victoria
es la mejor recompensa que se puede conseguir, pero los no deportistas no
pueden saber que una vez tienes la medalla en la vitrina, la competición
empieza de nuevo.
[…] El deporte es una carrera de maratón. Dura años y suelen triunfar, cada uno a su
medida, aquellos que trabajan duro y se esfuerzan al máximo. Los triunfos llegarán o no, pero a título
personal, mejorar ya es un éxito.
Aquellos que piensan
que los éxitos se consiguen sin esfuerzo, están destinados al
fracaso. Jamás hay que presumir de ser
el mejor, eso hay que demostrarlo. A mí,
estos Juegos me han servido para descubrir fantásticas historias de superación
personal que demuestran que lo importante es no dejar de mejorar jamás. Álex, los JJ.OO. son la expresión más
fidedigna de lo que es el mundo real”.
Así es, el sentido más auténtico del
deporte se vincula con la superación personal, la competición sana, libre de
trampas y fiel muestra del dominio corporal y técnico, para llegar más alto y
más lejos (recordemos el lema olímpico: citius,
altius, fortius), y con la confraternización entre pueblos, en una plena
demostración de tregua internacional en la que tienen cabida todos los países
del mundo, aunque sea con una pequeña y poco relevante delegación.
El deporte olímpico muestra el valor
del entrenamiento para llegar a la cita cada cuatro años (es decir, una
olimpíada), la dificultad para poder hacerlo con pocos medios y sin ninguna
repercusión en los medios, como es el caso de la mayor parte de los deportes,
pero es también la ilusión personal y el sueño de todo un país por ver a los
deportistas más grandes del planeta, a los que más dinero ganan, a los que
alumbran todos los focos permanentemente, emocionándose por el logro obtenido y
escuchando el himno nacional, compartiendo un momento con sus millones de
seguidores, o llorando amargamente, como Manu Ginobili, por no haber podido
ofrecer esa gloria a sus compatriotas por haber obtenido el cuarto puesto.
Durante quince días nos olvidamos de
los males nacionales y de los millones que los patrocinadores y las
televisiones ofrecen a las grandes competiciones de fútbol o a la Fórmula 1. Todo eso queda en segundo plano y el
deportista, con sus glorias, sus miserias, su historia propia en fin, pasa a
ser el individuo, la persona, que es de carne y hueso, que se emociona, sufre y
se esfuerza, como todos los demás, como cada trabajador que da de comer a su
familia.
jueves, 30 de agosto de 2012
Auxerre, Nantes y Lens
El fútbol francés siempre me ha parecido apasionante. Su liga suele ser atractiva por falta de dominadores claros. En Francia no hay ningún club grande y la ley es bastante restrictiva para impedir monopolios financieros de todo tipo, lo que influye en el fútbol igual que en cualquier otra actividad.
En los últimos años la liga ha perdido calidad y ambición ofensiva pero en la década de los noventa era la mejor. Lo era por vivero de jugadores, por emoción, por calidad en el juego y por el número de goles por partido. Entre los equipos que ganaron la liga en aquella década siempre me llamaron la atención tres clubes:
- el Auxerre, cuya estabilidad se confirma en el hecho de que mantuvo en el banquillo de una pequeña y bella ciudad al mismo técnico durante 40 años consecutivos.
- el Nantes, uno de los clubes más importantes de Francia gracias a su trabajo con la cantera, lo que le valió el apelativo de "petit Ajax"
- el Lens, equipo de una muy pequeña ciudad al sur de Lille, con capacidad ofensiva y buen ojo para incorporar jugadores y mantenerse siempre a un alto nivel competitivo.
Las tres últimas temporadas han supuesto el descenso consecutivamente de cada uno de ellos, de modo que los tres se encuentran disputando la Ligue 2, junto al Mónaco, quizás el club más histórico de Francia. Cerca estuvo también de perder la categoría el Sochaux, equipo de otra pequeña ciudad que tiene el honor de ser quien más temporadas ha jugado en la primera división francesa. La terna de "históricos de bajo perfil" la completa el Saint-Etienne, mucho más afincado en la zona noble de la tabla en los últimos años y que ganó la liga durante cuatro temporadas consecutivas y jugó la final de la Copa de Europa en los años 70 de la mano de Michel Platini.
A continuación aparece una relación de jugadores de los últimos 20 años que han vestido la camiseta de alguno de los tres equipos reseñados y que han alcanzado un alto lugar en el mundo del fútbol (entre paréntesis se refleja el club o clubes a los que marchó el jugador). Todos ellos son jugadores de la cantera o incorporados al fútbol de élite por dichos clubes.
Aparecen en mayúsculas los jugadores de la propia cantera, en color rojo aquellos jugadores que destacaron durante varias temporadas en el propio club y remarcados en verde aquellos que fueron campeones del mundo.
Vaya desde aquí un homenaje.
En los últimos años la liga ha perdido calidad y ambición ofensiva pero en la década de los noventa era la mejor. Lo era por vivero de jugadores, por emoción, por calidad en el juego y por el número de goles por partido. Entre los equipos que ganaron la liga en aquella década siempre me llamaron la atención tres clubes:
- el Auxerre, cuya estabilidad se confirma en el hecho de que mantuvo en el banquillo de una pequeña y bella ciudad al mismo técnico durante 40 años consecutivos.
- el Nantes, uno de los clubes más importantes de Francia gracias a su trabajo con la cantera, lo que le valió el apelativo de "petit Ajax"
- el Lens, equipo de una muy pequeña ciudad al sur de Lille, con capacidad ofensiva y buen ojo para incorporar jugadores y mantenerse siempre a un alto nivel competitivo.
Las tres últimas temporadas han supuesto el descenso consecutivamente de cada uno de ellos, de modo que los tres se encuentran disputando la Ligue 2, junto al Mónaco, quizás el club más histórico de Francia. Cerca estuvo también de perder la categoría el Sochaux, equipo de otra pequeña ciudad que tiene el honor de ser quien más temporadas ha jugado en la primera división francesa. La terna de "históricos de bajo perfil" la completa el Saint-Etienne, mucho más afincado en la zona noble de la tabla en los últimos años y que ganó la liga durante cuatro temporadas consecutivas y jugó la final de la Copa de Europa en los años 70 de la mano de Michel Platini.
A continuación aparece una relación de jugadores de los últimos 20 años que han vestido la camiseta de alguno de los tres equipos reseñados y que han alcanzado un alto lugar en el mundo del fútbol (entre paréntesis se refleja el club o clubes a los que marchó el jugador). Todos ellos son jugadores de la cantera o incorporados al fútbol de élite por dichos clubes.
Aparecen en mayúsculas los jugadores de la propia cantera, en color rojo aquellos jugadores que destacaron durante varias temporadas en el propio club y remarcados en verde aquellos que fueron campeones del mundo.
Vaya desde aquí un homenaje.
AJ AUXERRE
1
LIONEL
CHARBONNIER
(G.Rangers)
2 4 5 3
Bacary Sagna LAURENT BLANC PHILIPPE
MEXES Franck Silvestre
(Arsenal) (Barcelona) (Milan) (Inter,
Arsenal)
Frank Verlaat BASILE BOLI Taribo
West ALAIN GOMA
(Ajax, Stuttgart, Werder) (Marsella) (Milan,
Inter) (PSG, Newcastle)
Teemu Tainio Younes Kaboul Jean-Alain Boumsong STEPHANE MAHÉ
(Tottenham) (Tottenham) (Juventus,
Lyón) (PSG, Celtic)
Stephane Grichting
7 6 8 11
Sabry Lamouchi Krisztian Vadocz Moussa Saib
Corentin Martins
(Parma, Inter) (Osasuna) (Valencia, Tottenham) (Deportivo)
DANIEL DUTUEL BERNARD DIOMÈDE PHILIP VIOLEAU Steve
Marlet
(Celta, Valladolid) (Liverpool) (Lyón) (Lyón, Marsella, Wolfsburgo)
10 9
ERIC
CANTONA Stephane Guivarc´h
(M.United) (M.City,
Newcastle)
Lilian
Laslandes DJIBRIL
CISSÉ
(Burdeos) (Liverpool, Panathinaikos)
ANTOINE SIBIERSKI Benjani Mwaruwari
(Nantes, Lens) (Portsmouth)
Entr.
GUY ROUX: 45 temporadas en el club, 40
de ellas consecutivas
(desde 1961 hasta 2000
y desde 2001 hasta 2005).
NANTES ATLANTIQUE
1
MICKAEL
LANDREAU
(PSG, Lille)
DOMINIQUE
CASAGRANDE
(Sevilla, PSG)
WILLY
GRONDIN (PSG)
2 4 5 3
Cristophe Pignol MARCEL DESAILLY Nourredine
Naybet Mario Yepes
(Mónaco) (Marsella,
Milan, Chelsea) (Deportivo,
Tottenham) (PSG, Milan)
Sylvain Armand ANTOINE
KAMBOUARÉ Néstor Fabbri Franck Signorino
(PSG) (PSG) (Getafe)
NICOLAS GILLET Mauro Cetto
(Lille, Palermo)
7 6 8 11
CRISTIAN KAREMBEU CLAUDE MAKELELE Paul Le Guen STEPHANE ZIANI
(Sampdoria, R.Madrid) (Marsella, Celta, R.Madrid, (PSG) (Burdeos, Deportivo)
Chelsea, PSG)
Chelsea, PSG)
Benoit Cauet JÉRÉMY TOULALAN Eric Carrière Reynald
Pedros
(PSG, Inter) (Lyón,
Málaga) (Lyón,
Lens) (Marsella,Parma, Nápoles, Lyón)
WILFRIED DALMAT ERIC DJEMBA-DJEMBA JEAN MICHEL FERRY MATHIEU BERSON
(Rácing, Stándard) (M.United,
A.Villa) (Liverpool) (A.Villa, Levante)
NICOLAS SAVINAUD FRÉDÉRIC DA ROCHA OLIVIER MONTERRUBIO JEAN-J. EYDELIE
Jorge Burruchaga Jocelyn
Gourvennec
10 9
NICOLAS OUEDEC PATRICE
LOKO
(Espanyol) (PSG)
Viorel Moldovan PATRICK SUFFO
(Sheffield
Utd., Numancia, Coventry)
MARAMA VAHIRUA
Entr.
JEAN CLAUDE SAUDEAU: 12 temporadas en
el club: 1982-88 Y 1991-97.
Raynald Denoueix: 4 temporadas en el club: 1997-2001. (Real Sociedad).
RÁCING CLUB DE LENS
1
Guillaume Warmuz
(Arsenal, Dortmund)
Bernard Lama
(PSG)
2 4 5 3
Valerien Ismael FRÉDÉRIC
DÉHU Rigobert
Song FRANK QUEDRUE
(Werder,
Bayern, Hannover) (Barcelona, PSG, Marsella) (Liverpool) (Fulham,Middlesbrough.,Birmingham)
Benoit Assou-Ekotto RAPHAEL VARANE Jose Perre-Fanfan Ferdinand Coly
(Tottenham) (R.Madrid) (Mónaco,
PSG, Rangers) (Parma)
ERIC SIKORA YOANN
LACHOR CYRILLE MAGNIER JEAN-GUY
WALEMME ADAMA COULIBALY
7 6 8 11
STEPHAN DALMAT Marc-Vivien Foé Seydou Keita Stephane Ziani
(Marsella, PSG, Inter, (Lyón, M.City) (Sevilla,
Barcelona) (Burdeos, Deportivo)
Tottenham, Rácing, Burdeos)
PHILIPPE VERCRUYSSE Alou Diarra Eric Carrière Titi
Camara
(Marsella) (Marsella, Burdeos, Lyón, West
Ham) (Lyón, Nantes) (Marsella, Liverpool, West Ham)
CRISTOPHE DELMOTTE LUDOVIC DELPORTE Momo Diamé
Cyril Rool
(Lyón) (Osasuna) (Rayo, Wigan, West Ham) (Marsella,Burdeos)
Charles
Coridon
10 9
Tony
Vairelles Vladimir
Smicer
(Lyón,
Burdeos) (Liverpool,
Burdeos)
John Utaka Lamine Sakho
(Portsmouth, Montpellier) (Marsella,
Leeds)
Alexander Nyarko WAGNEAU ELOI
(Everton,
Mónaco, PSG)
Daniel Moreira Anton
Drobnjak
Entr.
Daniel Leclerc: campeón
de liga 1997-98.
Jean-Guy Wallemme: entrenador y jugador del
club.
sábado, 5 de mayo de 2012
Defensa zonal a balón parado
ALBERTO MERCHÁN
Entrenador Nacional de Fútbol
Diciembre 2004
En
los últimos tiempos ha saltado una duda más que afecta al sistema táctico –
estratégico que un equipo plantea de cara a la disputa de un partido de fútbol.
Se trata de la conveniencia de defender las acciones a balón parado en zona o
al hombre, como venía siendo habitual hasta el momento.
Varios
son ya los equipos que utilizan el marcaje zonal a balón parado en el fútbol
profesional, de forma habitual, o de forma experimental en algunos partidos.
Bajo
mi punto de vista, la mayoría de estos equipos cometen errores importantes que
tienen que ver básicamente con:
·
La colocación de sus jugadores.
Un equipo que defiende en zona debe tener siempre equilibradas sus
líneas. De la misma manera que se emplea
un sistema de juego que permite un equilibrio entre las líneas, debe haber
también un sistema de juego para las acciones a balón parado que distribuya a
los jugadores de manera correcta.
Muchos equipos profesionales
distribuyen mal a sus jugadores porque:
1. Mucho de ellos están
situados lejos de la portería propia.
2. No se defienden ambos palos.
3. No se defiende el vértice
del área de meta.
4. No se defiende correctamente
la frontal del área.
·
Los jugadores quedan inmovilizados:
la colocación no es sólo estar en un lugar, sino ocupar un espacio con
el máximo aprovechamiento posible. Por
tanto, un jugador debe partir de una posición y moverse en actitud defensiva en
función del balón, del rival y del compañero.
·
No se sigue la acción: En muchos
casos se da por hecho que tras un primer despeje, la acción ya ha finalizado y
los jugadores ocupan espacios sin ningún tipo de orden. Pero estoy seguro de que muchos equipos
trabajan la estrategia ofensiva incluso tras un posible rechace. Es entonces cuando hay que insistir en
mantener ese sistema de juego específico defensivo para las acciones a balón
parado (SIJEDABP).
·
Hay una falta de concentración tremenda, tal vez por miedo a fallar de
forma individual a sabiendas del desastre que eso puede provocar respecto al
sistema en general
·
Como consecuencia de todo ello, desorganización, tanto en la acción,
como en la continuación tras posible rechace o despeje sin finalización de
acción rival, como en la salida al contraataque tras buena acción
neutralizadora.
Aún estamos pues en la etapa
de iniciación de este sistema táctico.
Cuando se empezó a utilizar el sistema defensivo zonal también hubo
múltiples controversias y desorganización, pero paulatinamente todos los
entrenadores han ido afinando para conseguir que sus equipos defiendan en zona
tomando como elementos básicos fundamentales conceptos como la cobertura, la
basculación, la salida al fuera de juego, etc.
Nadie discute hoy las posibilidades que ofrece la
defensa zonal en el transcurso normal de un partido. Progresivamente sucederá lo mismo con este
tipo de defensa pero en acciones a balón parado.
Ante
esta forma de intervenir defensivamente, hay firmes defensores de la defensa al
hombre. Son aquellos que consideran que tal recurso es más eficaz puesto que:
·
Nuestros jugadores van a estar en permanente cercanía con el jugador al
que marcan. Por tanto, se alcanza una
mayor seguridad general en el colectivo.
Estos miedos surgen por:
1. La cercanía de la acción a
nuestra portería.
2. La velocidad con que se
suceden los acontecimientos.
3. La posibilidad de rechaces e
imprevistos.
4. La posibilidad de jugar
sucio por parte de nuestro oponente sin que el árbitro lo vea o lo interprete
correctamente.
·
Todos los jugadores del equipo rival van a estar siempre
permanentemente marcados.
·
Se controla mejor la posibilidad de entrada desde posición más
retrasada y en segunda oleada de cualquier jugador rival.
·
Alguna otra cuestión que se tratará más adelante, pero en las que estoy
convencido de que una correcta utilización del sistema zonal hace que estemos
más seguro defendiendo de esa manera.
Estoy de acuerdo con tales
afirmaciones pero habría que ahondar en algunos otros aspectos para considerar
la conveniencia del marcaje zonal. Estas
son las explicaciones principales:
1. Permite llevar la iniciativa
en la acción porque el equipo se coloca antes que el rival. Un equipo que lleva la iniciativa tiene más
posibilidades de resolver correctamente cada acción puesto que depende menos de
la suerte y del error del rival.
2. Resulta más fácil la
anticipación. Aunque muchos afirmen lo
contrario, si la concentración es elevada y, puesto que llevamos la iniciativa
por estar mejor colocados, la anticipación debe lograrse incluso en
inferioridad física con el oponente.
3. No se corre detrás del rival
sin saber dónde nos puede llevar, como sucede en la defensa individual.
Habitualmente me produce una
sonrisa irónica ver cómo muchos equipos tienen a todos sus jugadores corriendo
sin saber dónde, pero todos hacia el primer palo porque allí van los rivales y
el balón. La zona trasera queda
descubierta, dejando a nuestro portero sin posibilidades. Y además el rival se
anticipa y golpea el balón.
4. Permite la realización de
ayudas, coberturas y basculaciones, como en cualquier otra acción del juego.
No me cansaré de decir que
el buen futbolista defensivamente hablando, el que produce admiración por
eficacia y elegancia, es aquel que domina estos conceptos, además de una
inteligente anticipación.
5. Favorece la resolución de
rechaces dentro del área y cerca de la portería. Sucederá así porque estamos correctamente
colocados según nuestro SIJEDABP y siempre que el grado de atención y
concentración sea elevado.
6. Defiende zonas importantes,
asegurando llegar antes que el rival:
·
Frontal de área.
·
Punto de penalty.
·
Área pequeña.
·
Ambos palos.
7. Hay una mayor facilidad para
resolver saques con prolongación al primer palo. Soy un defensor de los saques al primer palo
(ver artículo correspondiente) porque el atacante se suele anticipar. Pero ante una defensa zonal, los beneficios
que se obtienen al prolongar son mucho menores porque el equipo defensor sigue
ocupando los mismos espacios.
8. Ofrece mayor seguridad ante
inferioridad física respecto al rival. Una vez más, las claves son la
anticipación, la concentración y la iniciativa en el juego. Si marco al hombre sobre un jugador que es
más alto y fuerte que yo, no sólo me llevará a su terreno, sino que golpeará el
balón sin que yo pueda hacer nada. En la
defensa zonal, soy yo quien le espera y domina el espacio.
9. Permite una salida ordenada
al contraataque. Se produce siempre que
tengamos bien estructurado nuestro SIJEDABP porque cada jugador mantendrá dicho
esquema hasta la finalización de la acción pero ampliándolo a la totalidad del
terreno de juego.
10. Logra que todas las zonas
están siempre ocupadas. Al tener un
jugador en cada zona, todos los espacios que más nos interesa defender los
tenemos cubiertos. En el juego defensivo
individual es fácil desocupar zonas a las que llegará el rival.
11. Cada jugador sabe lo que
tiene que hacer y dónde debe estar. En
el marcaje individual, el defensor sólo sabe que debe perseguir a su oponente
pero nunca sabe cómo ni hacia dónde.
12. Liderazgo claro del portero
porque tiene controlada su zona y a sus defensores. Al igual que en cualquier otra acción del
juego, el portero puede colocar a sus compañeros en caso de despiste porque él
tiene la visión completa de la jugada.
13. Impide la precipitación por
intentar llegar a determinadas zonas (sobre todo por parte del portero). Cada uno tiene su parcela en la que trabajar.
14. Se adapta mejor a las
estrategias elaboradas del rival.
En todo caso hay que tener
en cuenta que:
·
Cualquier jugador puede salir de la zona teóricamente fijada para él en
caso de tener que ayudar a un compañero.
Esta situación no es distinta de la que se encontrará cada jugador
durante el transcurso normal del juego.
Defensa en zona significa
continuidad en el espacio y ayuda entre compañeros. Defensa en zona no significa una parcela para
cada uno.
·
Cada jugador debe tener siempre claramente fijadas las referencias del
balón, la portería y el rival oponente directo al que se va a enfrentar una vez
que la acción se ha puesto en marcha. El
defensor debe ir al encuentro del balón, protegiendo su acción respecto del
atacante y asegurando su posición respecto de la portería propia. Para ello deberá insertarse dentro del
triángulo que forman sus tres referencias, pero siempre en proximidad con los
dos elementos móviles (balón y atacante).
Saque Portería
Balón
Defensor
Oponente
(al inicio del
movimiento)
Por
supuesto tampoco es lo mismo defender un
saque de esquina que un tiro libre.
En este segundo caso, la colocación de jugadores en la barrera nos
limita a la hora de contar con jugadores suficientes para poder dominar todos
los espacios. Pero, si esa acción la
realizamos utilizando un marcaje al hombre, es posible que nos quedemos sin
jugadores suficientes para marcar.
Este
podría ser un ejemplo de SIJEDABP en un saque de esquina:
4
1 5
2
8
3
6
7 11
10
9
La idea
principal es trazar diagonales que protejan en última instancia el segundo
palo, de tal forma que las incorrecciones que el sistema pueda crear en la
espalda del jugador precedente las corrija el de detrás.
·
La primera diagonal se integraría dentro del
área pequeña por los jugadores 2-4-1-5, quedando los tres últimos en el primer
palo, portería (para el nº 1: el portero) y segundo palo respectivamente. El jugador número 2 protege el vértice del
a´rea de meta.
·
La segunda diagonal estaría formada por los
jugadores 7-6-8-3. Suponen la defensa de
la zona ancha del área: línea
perpendicular a portería y su proyección hacia el interior del área (nº 7),
zona de cobertura al primer jugador de ambas diagonales (nº 6), punto de
penalty y cobertura al anterior (nº8) y zona de entrada al segundo palo y
cobertura al anterior (nº3).
·
La tercera línea diagonal estaría formada por el
delantero centro (nº 9), que estaría fuera del área, esperando la salida al
contraataque y en zona de balón, hacia donde se producen más despejes. Se domina también la frontal del área (nº
10). Esta zona puede verse muy
condicionada por la posición de los rivales, tanto en el momento del saque como
tras rechace. El jugador nº 11 queda en
la zona posterior haciendo cobertura a los jugadores 6,8,10 y 3, al mismo
tiempo que trabaja sobre la entrada en segunda oleada por el segundo palo.
La defensa en zona en acciones a
balón parado es una cuestión de orden y concentración. Sus resultados serán óptimos siempre que
exista una creencia en las posibilidades que sobre sí mismo y sus compañeros
tenga cada jugador.
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